jueves, 20 de octubre de 2016

3 microrrelatos

El abuelo

La noche de la boda, cuando todos los invitados se fueron, el sargento primero de la Guardia Nacional Marcial G. entró a la habitación con sus botas militares relucientes de betún, tomó el velo, la corona y el vestido de novia y se fue a empeñarlo por una media de licor.


Entrevista

“Por favor llegar media hora antes”, leyó al final del correo. Cuando el taxista se extravió dos veces estuvo a punto de un colapso nervioso. Después de media hora dieron con el lugar. Agitada, se sentó acomodándose la blusa, se retocó el maquillaje cubriendo el rastro de sudor y de susto por el retraso. Cuando pasó a la sala de entrevista esperaba ver a dos o tres personas como jueces de algún reality show estadounidense pero sólo encontró un par de pruebas psicométricas. Las leyó de principio a fin y en lo más hondo de su corazón deseó seguir dando vueltas con el taxista, perdida en algún rincón de la ciudad.


Cenicienta

Se convirtió en el personaje del cuento, el dolor lo sintió tan suyo que hasta salpicó con un poco de lágrimas a la señora que iba sentada a su lado. Al bajar de la ruta, la doña la miró con lástima y le sonrió queriendo animarla, ella guardó el libro en su bolso, se ajustó las botas, bajó en la parada de Plaza Inter, cruzó la avenida y se fue a esperar la clientela de la noche.