lunes, 27 de febrero de 2012

El nido, el ave...

El vuelo del ave
que deja el nido,
el nido sin ave,
El ave... ¿herida?
El nido vacío.

El viento ronco, afónico.

El ave pensativa,
el pensamiento en asombra
y duda.
La antigua duda,
la de siglos inalterables.

El ave silenciosa,
el vuelo en espera,
el corazón aturdido
entre precipicio y olvido.

El nido, el ave,
la voz del nido,
el nido solo, solito, solitario.
El ave... sin rumbo.
El corazón... ¿del nido?

Esperando oquedades... muriendo de hastío.

Blanca García Monge.

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