Si eso que llaman fortuna me sonríe y un día de tantos sin
buscarte te encuentro, si ese día llega y no estoy preparada, que no sea más
importante mi olvido que el encuentro. Si ese día estoy distraída, no te
ofendas, es la incesante búsqueda que me tiene ocupada. Espero suceda de
frente, de trinchera a trinchera, de boca a boca como se aman los amantes en
las noches oscuras. Si algún día te encuentro que sea como el
rumor del río helado y el olor a pinos agitados en la montaña. Pero si ya
te he encontrado, perdona mi falta de tacto por no reconocerte, si por esas
casualidades de la vida aún no llegas y los labios que mis labios ahora tocan
no son los tuyos, espérame que algún día en algún lugar en alguna boca te
encontraré.
Blanca García Monge.

